El rumbo del rendimiento – ElPropósito

Los aprendizajes también son parte del esfuerzo y el camino

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En nuestro día día todos deseamos de alguna manera alcanzar algo a través de la inversión de energía que le imprimimos a nuestras acciones. Aspiramos de alguna manera a qué esas acciones estén en sintonía a algo mucho más profundo de nuestro ser, generalmente es un anhelo hacia nuestras pasiones. Sin embargo, identificar el sentido de las acciones y la dirección del rumbo es lo que nos lleva a vivir en sintonía a nuestro propósito.

Cuando deseamos alcanzar algo y esto no sucede, se puede generar cierta frustración cuando el elemento de aprendizaje está ausente. La toma de conciencia sobre aquello que también hemos aprendido es algo poco habitual pero cuando se da, genera nuevas estrategias y formas de hacer las cosas. Los aprendizajes son también frutos que vamos obteniendo a medida que avanza el camino de una visión, estrategia u objetivos.

Generalmente cuando se establece una visión se desconoce la forma que tomará el camino y se puede tener una idea más o menos clara del mismo. Lo que sí sabemos con claridad es hacia dónde apuntar los esfuerzos, en la medida que se avanza se van obteniendo resultados que permiten medir el rendimiento del esfuerzo. Es en ese momento cuando el aprendizaje llega y genera la oportunidad de hacer los cambios necesarios que nos permitan seguir en el camino correcto hacia la visión, es cuando se dan ligeros cambios de rumbo, manteniendo siempre la mirada puesta en la visión.

Una clave fundamental en el transitar hacia la consecución de resultados, se encuentra en el uso de hábitos y estrategias que, o bien nos han servido en el pasado, o pueden ser construidas a través de la repetición constante. Cualquier esfuerzo por grande o pequeño requerirá tiempo y energía; dos recursos escasos de los cuales estamos muy poco dispuestos a gastar. Por lo tanto, a mayores aprendizajes cosechados, más probabilidades hay de alcanzar los resultados esperados.

Nuestras energías canalizadas en el rumbo correcto, tienen el poder necesario para alcanzar cualquier resultado. En ese sentido cualquier esfuerzo invertido se da con una justa medida y el rendimiento de nuestras acciones se refleja en un bienestar que está alimentado ya sea por el fruto alcanzado o por los aprendizajes obtenidos. La clave es identificar que aunque no se alcance un resultado deseado, siempre hay un aprendizaje y la oportunidad de afinar el rumbo hacia la visión.

Cómo es tu registro de aprendizajes cada vez que te propones alcanzar algo? Cómo usas este poderoso recurso a tu favor?

Un fuerte abrazo y siempre lo mejor

La VELA de esta semana es:

  • Qué estuve Viendo: Smart Home en 1989. Un video corto pero me pareció muy interesante, especialmente por las investigaciones y los logros alcanzados hasta ese entonces y justo lo que hoy estamos viviendo. Me pareció muy interesante porque lo logro empatar a un libro que recomendé (The future is Faster Thank you Think) para saber qué se está gestando hoy en términos de ciencia y tecnología y está a unos cuantos años de masificarse.
  • Qué estuve Leyendo: Atomic Habits. Sigo en el mismo libro que un par de semanas atrás; he evitado la tentación de leer otros dos libros en simultáneo y me he propuesto aplicar todas y cada una de las estrategias de este libro. Especialmente aquellas que requieren esfuerzos increméntales, es un libro que todos deberíamos leer en la vida. (Admito que tengo un sesgo por la lectura y que TODO lo que leo es bueno, sin embargo, este es MUY bueno). Lo que también recomiendo es suscribirse al newsletter del autor, llega todos jueves.
  • Qué estuve Escuchando: Sunday Coffee: December Jazz Cafe Music. Gran canal de Youtube que me inspira a escribir y lo recomiendo.
  • Qué estuve Aprendiendo: Matemáticas para la vida. Este es un video inspirador que me gustó mucho y me ha permitido comprender mucho más las matemáticas. Destaco “No importa cuál sea el tema, cuanto más se sabe de un tema más preparado se está para la vida”.

¿Qué aprender ahora? – ElPropósito

El propósito es el mismo, lo que cambia es la estrategia

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Aprender algo nuevo puede tomar alrededor de veinte horas, para convertirte en un experto los estudios indican que se necesitan alrededor de diez mil horas. En estos momentos de mucha incertidumbre quizás la pregunta es: ¿Qué aprender?. De alguna u otra forma todos los días aprendemos cosas nuevas, sin embargo, cuando se cambia de un momento para otro la situación actual, el aprendizaje a veces comienza en cómo sobrevivir y/o sobrellevar las cosas. Te invito a seguir leyendo para descubrir qué puedes aprender en estos momentos tan complejos.

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Cómo el fracaso nos hace mejores personas

Para ser una mejor persona, un mejor profesional, fracasa. (Una historia personal)

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Este es quizás el segundo post más largo que voy a escribir, es uno personal y tiene que ver directamente con mis “fracasos” y cómo los he aprendido a abordar. Me gradué del colegio en el año 2000, para aquel entonces una infinidad de dudas invadían mi mente, especialmente la de ¿qué voy a estudiar? recuerdo que estaba entre tres carreras; Ingeniería Aeronáutica (en el Tecnológico de Moscú), Agro-Industria (en Zamorano, Honduras) ó Ingeniería Mecánica (Universidad Del Valle de Guatemala, UVG), me decanté por ésta última.

Después de tres años de experimentar todo tipo de fracasos y tratar de “encajar” en la carrera terminé por tomar LA decisión. Recuerdo que después de recibir las calificaciones de un curso de química (un curso extremadamente duro y difícil para mí en aquel entonces) e ir subiendo las gradas que conducen de la cafetería al parqueo, pasó por mi mente y mi corazón una sensación muy profunda, la de dar un cambio radical a mi vida y a mi carrera profesional.

Cuando les comuniqué la decisión a mis papás, recuerdo perfectamente bien el apoyo que me brindaron y el calor confortante que sentí después de estar al borde del precipicio emocional. Sin embargo, a pesar del apoyo incondicional de mis papás y los éxitos que llegaron posteriormente a mi vida, muy a lo interno y por muchos años tuve el sentimiento de que había fracasado y que habían sido tres años desperdiciados por completo. Sentía que todo el esfuerzo de mis papás por brindarme una oportunidad de estudios lo había echado a la basura y que había perdido tiempo valioso de mi vida.

Por aquel entonces, esa decisión de cambiarme de carrera marcó un nuevo rumbo y sobre todo poder alinearme con mis pasiones. Me fui a Zamorano y conocí gente maravillosa, personas de todo el mundo que me brindaron su amistad y con quienes hoy comparto grandes anécdotas (como buenos Zamoranos). Pude entrar a un sistema guiado por valores donde todos y cada uno de los alumnos modelan dichos valores desde el primer segundo que se entra a la Universidad y es interesante ver cómo en cada reunión post-graduación, los valores del sistema se mantienen y permiten una conexión única y que trasciende generaciones. Quien quiera ver un caso de éxito sobre cómo vivir los valores en una organización, vaya a Zamorano o participe en una reunión.

Un detalle importante que no puedo dejar de mencionar es sobre el curso de química. En la primera universidad fue una odisea, en la segunda universidad terminó siendo una pasión. Mi tesis de graduación la hice en producción de Biodiesel y para ello la química era el corazón de la misma, fue un reto mayor especialmente porque necesitaba comprender las reacciones químicas que iban a permitirme lograr hacer el Biodiesel que me propuse, así que jamás imaginé llegar a saber tanto de química orgánica y sobre todo, romper la creencia de que era malo en química. El elemento fundamental fue estar inmerso en un sistema que me apasionaba, me llenaba y me energizaba todos los días.

Zamorano abrió una puerta a un mundo de posibilidades donde (en resumen) posterior a mi graduación vinieron días muy especiales tanto de trabajo, como de más amigos y también otra gran decisión, la de cursar un MBA que también marcó mi vida pero será objeto de otro post. Sin embargo, a pesar de todas estas cosas buenas que me sucedían, el sentimiento de fracaso y culpa seguía ahí, hasta que un día decidí que debía cerrar de alguna manera ese círculo. Decidí cursar una maestría en Gestión de Proyectos en la UVG, quería sentir paz en mi corazón, que mi esposa y mi hijo sintieran orgullo de mí y sobre todo, ver los rostros de satisfacción de mis papás al recibir el diploma, para mi sorpresa me gradué con honores.

El cierre de ese círculo ha significado un símbolo muy relevante en mi vida, especialmente por el tiempo que se llevó (aprox. 12 años). Llegó en un momento de mucha conciencia y creo que ahora puedo ver con claridad dónde radica mi proceso de decisiones, éxitos-fracasos y aprendizajes. Y lo comparto:

  • Hacer y tener versus ser: Cuántas decisiones tomamos porque “hay que hacerlo” ó porque “hay que tenerlo” y dejamos por por fuera quién queremos ser y cómo esta decisión me acerca o me aleja a eso que deseo ser? para saber quién queremos ser debemos permitirnos conocer nuestro Propósito de Vida.
  • Experimentar: Los experimentos tienen un costo y hay tres cosas que considero relevantes para poder experimentar: Estar seguro de lo que se está haciendo, hacer lo que nos apasiona y tener una red de apoyo. En el caso de mi primer carrera solo tenía uno de los tres elementos, mi red de apoyo familiar; sobre los demás: No estaba 100% seguro de la decisión y no estaba haciendo algo que me apasionara.
  • Permitirse el fracaso: No toleramos el fracaso, es una condición natural y atávica del ser humano, si el cazador regresaba a la tribu sin presa varios no comerían, por lo tanto era un fracasado y estaba destinado al ostracismo. Hoy más que nunca todo tiene que ser perfecto, los resultados tienen que ser predecibles desde un inicio, las decisiones deben ser las correctas, no hay margen de error. Nada más lejos de la realidad del mundo en el que hoy vivimos, donde la complejidad y la incertidumbre son ingredientes de cualquier receta que querramos aplicar, por lo tanto, siempre existirá un margen de error donde cabe el fracaso y del cual debemos estar claros desde un inicio.
  • Aprendizajes: De los éxitos y de los fracasos hay una y tan solo una cosa positiva que me gusta resaltar: Los aprendizajes. Tanto si me va bien, como si me va mal, siempre hay algo bueno que puedo extraer y para ello tengo dos preguntas fundamentales: Si me fue bien, ¿Cómo lo puedo hacer mejor?, si me fue mál, ¿Qué haría distinto si lo pudiera volver a empezar?.
  • Pasión: Cualquier camino que se emprenda debe empezar con una buena dosis de optimismo. Es posible que hayan tormentas, desiertos y todo tipo de adversidades, no obstante, existe también la certeza de que habrán días soleados, verdes y llenos de mucha naturaleza. Cómo hacer, para que a pesar de las adversidades podamos disfrutar del camino: Con la pasión por lo que hacemos. Si estoy a punto de caer del barco en medio de la tormenta, ¿cómo hago para confiar en que puedo nadar y llegar a la orilla? ¿cómo hago para saber que puedo saltar del barco y aun así sobreviviré? sabiendo que la siguiente movida sea algo que voy a hacer con pasión.
  • Esfuerzo/Perseverancia: Hay tres palabras clave en mi vida: Trabajo, trabajo y trabajo que se resumen en una frase en latín y está a las puertas de mi Alma Mater Zamorano, Labor Ombia Vincit, el trabajo todo lo vence. Hoy después de tantos y tantos aprendizajes extraídos de mis aciertos y desaciertos lo que he mantenido constante es mi esfuerzo y perseverancia al momento de embarcarme en una decisión.
  • Propósito de Vida: Hago énfasis en este recurso que todos los seres humanos llevamos dentro; tomar decisiones alineadas a nuestro Propósito de Vida reduce las probabilidades de fracaso. No obstante no es infalible y existirá siempre la posibilidad de fracasar. Para ello vivo bajo la premisa de todo el proceso anterior: Ser–>Experimentar–>Permitirme el fracaso–>Aprendizajes–>Pasión–>Esfuerzo/Perseverancia–>Propósito de Vida.

Cerrando este post y haciendo honor al dicho popular “nunca se sabe las vueltas que da la vida”, muchos años después la vida me premió con ser catedrático. Ahora tengo la dicha, la fortuna y el honor de poder brindar mis conocimientos en las aulas de la Universidad donde una vez tuve que girar radicalmente el timonel de mi vida.

¿Qué decisión pudieras tomar hoy que cambie el rumbo de tu vida para siempre?

Un fuerte abrazo y feliz semana,

Rodrigo Baccaro

Every wall is a door

Ralph Waldo Emerson

Algunos recursos:

  • ¿Qué estoy leyendo?: Un gran ensayo y lo recomiendo: The Servant Leader
  • ¿Qué estoy viendo?: El origen del amor en la Tierra con Eduardo Punset. Metáforas poderosas para comprender de dónde viene el amor y cómo se empezó a gestar a nivel celular cuando la atmósfera era solo gas, lo recomiendo al 200%
  • Add-in de Excel: SimVoi Monte Carlo Simulation for Excel. Es un Add-in para Excel en la Mac, barato y muy bueno para hacer simulaciones de Montecarlo.
  • Cómo hacer una Simulación de Montecarlo con el Add-in anterior: Con este pequeño video encontrarán un tutoría para hacerlo.