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Nuestra gran capacidad – ElPropósito4 min read

El verdadero poder con el que todos nacemos

Photo by Tim Mossholder on Unsplash

Esta semana tuve la suerte de concluir un diplomado en gestión de la estrategia empresarial con INCAE, mi segunda alma mater. Fue una semana intensa (como siempre con INCAE) pero muy gratificante, para cerrar con broche de oro  la semana, también tuve la dicha de compartir con mi familia un par de celebraciones que me llenan de mucho orgullo y me hacen recordar lindas tradiciones que revelan cada vez más cuáles son mis valores y cuál es mi verdadera esencia. Una semana que me hace reflexionar sobre lo efímera que es la vida, especialmente por una lectura que tuve de las meditaciones de Marco Aurelio, sobre su imaginación contemplando la Tierra desde fuera, reflexionando sobre las preocupaciones e inquietudes de sus habitantes y lo poco que estas le importan al universo.

Qué es lo que realmente importa?. Importa tener claros esos principios inalienables que harían violar nuestra esencia, sin embargo, por qué es tan fácil dejarse llevar por la corriente y perderlos de vista?. Una pregunta cuya respuesta es simple: es más sencillo. Siempre va resultar más costoso caminar por la senda correcta, por el camino lleno de obstáculos, por la oscuridad sabiendo que “nunca es más oscura la noche como cuando está a punto de despuntar el alba”. El camino de la vida puede parecer una oscuridad total cuando no se tiene conciencia de nuestras grandes capacidades, especialmente aquella de poder navegar tranquilamente en mares turbulentos o en oscuridades profundas sabiendo que contamos con valores y un propósito firme.

También reflexioné sobre nuestra mayor capacidad y mi gran conclusión es que la mayor capacidad del ser humano es la de ayudar a los demás. A mis casi treinta y nueve años puedo decir que lo que más está en mis manos hacer hoy por hoy es buscar cómo ayudar a los demás; es una reflexión que llega a mi vida después de haber visto varias veces la muerte de cerca y haber podido ayudar a mucha gente a evitarla, quizás sea el extremo de todos los extremos pero me lleva a concluir que, después de eso, cualquier ayuda por mínima que sea siempre será el mejor regalo que podemos darle a alguien más. 

Cómo se relacionan los valores con la ayuda, es quizás la pregunta subsiguiente. No es fácil dar un consejo o una palmada en la espalda cuando no se tiene claro todo el contexto por el cual está pasando otra persona; quizás sea hasta contraproducente empezar a hablar antes de escuchar y a veces dentro del universo de ayuda que pueda haber en nuestra mente, el más potente, el más poderoso de todos sea el de la escucha; una escucha genuina que se limite única y exclusivamente a prestar plena atención de los demás; a veces esa escucha puede llegar a chocar con nuestros valores a un punto en el que no seamos capaces de seguir una conversación y poner fin a la misma.

En el universo de nuestro potencial y nuestras capacidades habita un gran poder que tiene mucho mayor impacto y de largo plazo que todo el oro y todo el dinero del mundo y son las esencias más lindas y más especiales del ser humano. Ese poder se libera en el momento que nos damos cuenta que la vida es tan efímera y como decía Séneca “la vida se nos acaba justo cuando estamos listos para empezar a vivirla”. Creo que una forma de empezar a vivirla es ayudando a los demás. En el momento que seamos capaces de darnos cuenta de ese gran poder que llevamos dentro empezaremos a vivir la vida con otra perspectiva más lúcida y más clara.

Un fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

P.D. Este post va dedicado con todo mi cariño a mis sobrinas Mariandree y Daniela. Marcan un hito en la historia de la familia y deseo que Dios y la Virgen las acompañen siempre en este camino que ya han empezado a recorrer. Con todo mi amor y cariño.  

Author: rodadmin

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