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Destinos y compromisos – ElPropósito3 min read

Cómo se define el arte de lo posible y lo imposible

Photo by Joe Gardner on Unsplash

Cualquier destino es bueno cuando no se sabe hacia dónde se va. Qué sucede cuando sí se tiene una noción del destino?, cuando existe inspiración detrás de los sueños, objetivos y metas?, cuando hemos puesto a nuestra disposición nuestra propia inteligencia?, cual es la diferencia sustancial entre saber hacia dónde se dirige el barco versus no saberlo?.

A sabiendas que el tiempo y por ende la vida, es uno de los recursos más limitados que poseemos, resulta muy común vernos envueltos en el torbellino del día a día invirtiendo gran parte de nuestra energía en tareas que no llevan a construir los mayores anhelos que tenemos en nuestro ser. 

Un sueño con acción se puede convertir en un gran legado, es por ello que las acciones con propósito son el cimiento del compromiso para cualquier gran idea. La mayor parte de las veces las acciones pierden fuerza a medida que el tiempo avanza, en gran medida es por falta de claridad hacia el objetivo que construyen, otras veces es por un tema fundamental y estructural: la falta de propósito.

Articular objetivos es una mezcla entre ciencia y arte. Por un lado se genera una gran ventaja cuando detrás de los objetivos existe una estrategia que de alguna manera se articula para llevarnos de un punto A hacia un punto B para alcanzar un resultado específico. Otra gran ventaja se genera también del uso repetitivo de la o las estrategias que ya nos han servido y que cuando las aplicamos, generan un resultado positivo. 

El arte de los objetivos deja de ser arte para pasar a ser ciencia cuando somos capaces de seguir alcanzando objetivos consistentemente. Al inicio de cualquier cambio es posible que se tenga un alto compromiso con el resultado, la clave está en mantener viva la visión, los valores y sobre todo el propósito de dicho cambio. En el ascenso hacia la cima se requiere toda la energía disponible para el principal efecto: llegar a la cima. 

Todos somos alpinistas y alcanzamos y alcanzaremos siempre la cima cada vez que seamos conscientes del enfoque que necesitamos para invertir bien nuestras energías. Un alpinista de alto desempeño requiere estrategias de alto desempeño pero hay algo que fundamentalmente requiere: que su propósito de vida esté alineado a la meta que desea alcanzar. En la cima la sensación de plenitud es amplia y sabe perfectamente bien que lo que sigue es: una siguiente cima.

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

Author: Rodrigo Baccaro

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