¿Dónde habita nuestro potencial?

Cinco estrategias y una reflexión final que te harán saber de lo que eres capaz

Photo by Dan Meyers on Unsplash

La pregunta ¿estoy haciendo lo que realmente me apasiona? fue recurrente en mi vida durante mucho tiempo. Siempre cuestioné si estaba o no persiguiendo mis sueños y todo lo que desde niño tanto anhelé. Hoy como Coach y habiendo pasado por distintos retos en mi vida personal y profesional sé de lo que soy capaz y de la confianza en lo que puedo llegar a ser. El origen de esa confianza fue el descubrimiento de mi potencial. Te invito a seguir leyendo para saber dónde habita tu potencial.

Potencial es la posibilidad de que algo pueda manifestarse en un futuro, es la fuerza del que se dispone para lograr un fin, por lo tanto, está guardada, escondida o esperando salir. Por naturaleza soñamos y mientras pasan los años acumulamos un sin fin de sueños, todos llenos de pasión y que sabemos que pueden llenarnos de bienestar en el momento que los veamos realizados. Muchos de esos sueños siguen ahí, nos persiguen toda la vida, quisiéramos verlos realizados y a veces los vemos manifestarse espontáneamente en alguien más, con sus respectivos matices por supuesto.

Todas estas ideas o sueños que están esperando impacientemente salir, habitan en nuestro ser. La chispa que libera nuestro potencial es pasar un sueño al mundo real y sentir cómo la energía fluye a través de un ciclo virtuoso de bienestar y de seguir construyendo todo lo que siempre hemos anhelado. Por lo tanto, ¿dónde habita nuestro potencial y cómo liberarlo? Para ello, comparto estas cinco estrategias que espero sean de mucha utilidad:

  • En la confianza hacia nosotros mismos. Por muy poco ó extraño que lo creamos, tenemos las capacidades para crear el bienestar que anhelamos y si confiamos en ello, llevamos ganada la primera parte de la liberación de nuestro potencial.
  • Afuera de la zona de confort: Pensar siquiera en materializar una idea es ya un proceso retador. Conlleva el estrés de todo tipo de pensamientos (positivos y negativos), asimismo, planificarla, comentarla con alguien más y/o entusiasmarse por quererla ver materializada automáticamente nos hace estar en un nivel superior a donde la concebimos.
  • Afuera de las creencias limitantes: Las creencias son obstáculos o grandes montañas que nos hemos autoimpuesto y limitan la liberación de nuestro potencial. Una pregunta que me gusta hacer es ¿qué hay del otro lado de esas montañas? ¿cómo sería si una vez identificada la creencia la borras de un plumazo?
  • En la toma de decisiones: Una idea sin decisiones seguirá siendo una idea. La toma de decisiones oportuna es quizás el mayor determinante de que un sueño pase a la realidad; el primer gran cambio que libera el potencial, es atreverse a ser el cambio.
  • En la responsabilidad personal por nuestros actos y de nuestro futuro: Somos los artífices de nuestro propio cambio. Dentro de la comodidad solo vemos cómo el mundo pasa, estando afuera de la zona de confort es porque tomamos la decisión de salir y llegados a este punto no hay marcha atrás, nos habremos dado cuenta que el único responsable de seguir creando el propio futuro somos nosotros.

Hay una última estrategia que quiero dejar como reflexión final y es la de conocer cuál es la brújula que guía o guiará el potencial liberado, eso es, cuál es mi Propósito de Vida. Todos los seres humanos llevamos dentro un Norte que nos permite discernir aquello que nos acerca o nos aleja de nuestro bienestar. Una vez que la compuerta del potencial se ha liberado, emergen todas las ideas o sueños que alguna vez quisimos realizar, asimismo, dado que pueden ser infinitas, necesitamos priorizarlas y para ello es una obligación conocer cuál es nuestro Norte, te invito a descubrirlo.

Fuerte abrazo y feliz semana,

Rodrigo Baccaro