Soft Skills vs Hard Skills

Qué tan Soft es lo Soft y qué tan Hard es lo Hard

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En un gran almuerzo con mi círculo más cercano de amigos conversábamos sobre varios temas con mucha intensidad, profundidad, reflexión y carcajadas (como normalmente sucede). Una de las tantas preguntas que surgió fue más o menos así: “Qué tan soft es lo soft y qué tan hard es lo hard” en referencia a las habilidades blandas y duras que un líder debe tener y cultivar constantemente.

Generalmente “Hard Skills” o habilidades duras, se refiere a las habilidades técnicas de una profesión y las habilidades blandas o “Soft Skills” a aquellas habilidades menos tangibles pero que también tienen una relación e impacto (hoy más que nunca) en un líder. Nuevamente, no es un tema de ó es una ó es la otra como escribí en un post anterior, se trata de que ambas se complementen y equilibren.

Según la RAE la definición de duro es: “Que se resiste a ser labrado, rayado, comprimido o desfigurado, que no se presta a recibir nueva forma o lo dificulta mucho”; en contraste con blando que lo define como “suave, benigno, apacible”. Según HBR habilidades duras son aquellas de tipo agresividad, seguimiento y velocidad y las blandas de tipo creatividad, habilidades de escucha y habilidades de equipo.

Es muy clara la tendencia a enfocarse más en un tipo de habilidades que en otras. Por ejemplo, hay una tendencia natural a ponderar más el talento de una persona que su capacidad de persistencia para alcanzar un objetivo. El poder del equilibrio entre lo hard y los soft es exceder el resultado. Por lo tanto, si alguien es muy talentoso y de forma natural se le da una de las dos clasificaciones, qué necesita para cultivar la otra parte?.

La reflexión entre uso de la palabra soft y hard para el contenido de ambas clasificaciones va más allá del llegar a dominarlas, es poder ser conscientes de su complementariedad, el uso dependiendo las circunstancias y del aprendizaje y desarrollo constante de ambas. Por ejemplo, qué tan soft o blando puede ser: Aprender a escuchar activamente a otra persona, ser empático, comunicarse asertivamente, estar presente en una conversación, etc.

Por el contrario, habiendo estudiado un MBA, años después reflexiono, qué tan hard puede ser: (e.g.) aprender a hacer un análisis financiero, una planificación financiera, un análisis estratégico, los principios de contabilidad, etc. Aclaro que estoy a favor de encontrar un equilibrio entre ambos temas pero sobre todo a reflexionar sobre el concepto de “hard” y “soft”.

Finalmente, creo y considero que ambas clasificaciones tienen un punto común: El propósito del objetivo y el uso de las habilidades en función del logro de ese objetivo. Mientras se hace aquello que tiene un propósito las dos clasificaciones desaparecen. Una persona enfocada en la tarea, en su objetivo, en su visión y con una razón muy profunda del para qué lo está haciendo encontrará y desarrollará todas aquellas habilidades que le permitan alcanzar y superar sus anhelos. En el camino descubrirá que las dos son igual de importantes y que de la mano de ambas, garantizará siempre el largo plazo de todo lo que se proponga.

Feliz semana y siempre lo mejor,

Rodrigo Baccaro

P.D.: Algunos recursos para profundizar más en el tema: